John Frankenheimer: el director más infravalorado de la historia del cine
Hablar de John Frankenheimer es hablar de una de las grandes injusticias del canon cinematográfico. Pocos directores han tenido una filmografía tan sólida, tan variada, tan técnicamente brillante y tan moralmente incómoda… y, sin embargo, tan poco celebrada en comparación con otros nombres de su generación. Frankenheimer fue un maestro del nervio, del plano en tensión, del thriller político, del drama psicológico y del cine de acción adulto mucho antes de que existiera esa etiqueta.
Fue un cineasta profundamente moderno, obsesionado con el poder, la manipulación, la paranoia, la culpa y los sistemas que aplastan al individuo. Su cine respira urgencia, peligro y fatalismo. Dominó el encuadre como pocos, supo mover la cámara con una agresividad expresiva adelantada a su tiempo y dirigió actores con una intensidad casi física. No hizo cine cómodo. Hizo cine incómodo, nervioso y profundamente inteligente.
Si Frankenheimer no ocupa el lugar que merece junto a los grandes autores del siglo XX es porque su cine fue demasiado adulto, demasiado político y demasiado honesto para el aplauso fácil. Este top 15 no solo es una lista de grandes películas: es una reivindicación histórica.
1. El hombre de Alcatraz (Birdman of Alcatraz, 1962)
Reparto: Burt Lancaster, Karl Malden, Neville Brand
Una de las grandes interpretaciones de Burt Lancaster y uno de los retratos más humanistas jamás filmados dentro de una prisión. Frankenheimer convierte la historia real de Robert Stroud en una meditación sobre la redención, el conocimiento y la dignidad humana. El film huye del sensacionalismo carcelario y se centra en el crecimiento interior de un hombre condenado por la violencia y salvado por el saber. La dirección es sobria, elegante y profundamente empática. Una obra mayor sobre la posibilidad de redimirse incluso en el infierno.
2. El tren (The Train, 1964)
Reparto: Burt Lancaster, Paul Scofield, Jeanne Moreau
Probablemente el mejor film de acción bélica jamás rodado en Europa. Frankenheimer apuesta por el realismo físico: trenes reales, explosiones reales, esfuerzo real. No hay heroísmo hueco, solo resistencia y sacrificio. Burt Lancaster está extraordinario, pero es la puesta en escena —seca, precisa, brutal— la que eleva la película a la categoría de obra maestra. Una lección de cómo rodar acción sin artificios ni sentimentalismo.
3. Yo vigilo el camino (I Walk the Line, 1970)
Reparto: Gregory Peck, Tuesday Weld, Estelle Parsons
Un thriller rural cargado de erotismo, decadencia y tensión moral. Gregory Peck rompe con su imagen clásica para encarnar a un sheriff atrapado entre el deber y el deseo. Frankenheimer filma el sur de Estados Unidos como un territorio enfermo, opresivo, casi febril. Es una película sobre la corrupción interna, sobre cómo la ley puede quebrarse desde dentro. Hipnótica, sensual y amarga y con bso de Johnny Cash. Una de mis pelis favoritas.
4. El mensajero del miedo (The Manchurian Candidate, 1962)
Reparto: Frank Sinatra, Laurence Harvey, Janet Leigh
Una de las películas más proféticas y perturbadoras del cine estadounidense. Frankenheimer crea un thriller político paranoico que sigue siendo aterradoramente actual. Lavados de cerebro, manipulación ideológica, poder en la sombra. Laurence Harvey está monstruoso, Sinatra sorprendentemente contenido y Angela Lansbury (aunque no la hayas listado) absolutamente inolvidable. Cine político de primer nivel, tenso, elegante y visionario.
5. Siete días de mayo (Seven Days in May, 1964)
Reparto: Kirk Douglas, Ava Gardner, Burt Lancaster
Otro golpe maestro del thriller político. Frankenheimer imagina un golpe de estado militar en Estados Unidos con un rigor narrativo y una seriedad escalofriantes. Burt Lancaster compone uno de los villanos más inquietantes del cine: un patriota convencido de estar salvando a su país. La película no juzga: expone. Y eso la hace aún más peligrosa e inteligente.
6. Plan diabólico (Seconds, 1966)
Reparto: Rock Hudson, Salome Jens, John Randolph
Una de las películas más radicales y existencialistas del cine americano de los 60. Frankenheimer destruye la imagen pública de Rock Hudson para hablar de la identidad, la insatisfacción y el vacío de la sociedad de consumo. El uso de lentes deformantes, el montaje agresivo y el tono pesadillesco convierten Seconds en una experiencia perturbadora. Una obra adelantadísima a su tiempo, incomprendida durante años.

7. French Connection II (1975)
Reparto: Gene Hackman, Fernando Rey, Bernard Fresson
Lejos de ser una secuela menor, Frankenheimer convierte esta segunda parte en un descenso a los infiernos. Popeye Doyle fuera de su territorio, humillado, vulnerable y adicto. Gene Hackman ofrece una de las interpretaciones más crudas de su carrera. La película es amarga, seca y anticomplaciente. Frankenheimer entiende que la verdadera secuela no es repetir la fórmula, sino desnudar al personaje.
8. El repartidor de hielo (The Iceman Cometh, 1973)
Reparto: Lee Marvin, Fredric March, Robert Ryan
Adaptación monumental de Eugene O’Neill. Cine teatral elevado a puro cine por la dirección precisa y emocional de Frankenheimer. Es una película sobre ilusiones rotas, alcohol, sueños imposibles y el autoengaño como forma de supervivencia. El reparto está colosal, especialmente Lee Marvin. Dura, densa y profundamente humana.
9. Los temerarios del aire (The Gypsy Moths, 1969)
Reparto: Burt Lancaster, Deborah Kerr, Gene Hackman
Un film melancólico sobre el riesgo, la masculinidad herida y la imposibilidad de huir del pasado. Frankenheimer filma a paracaidistas como almas en caída libre. Es una película triste, crepuscular, casi elegíaca. Lancaster vuelve a estar inmenso, y Hackman aporta una tensión latente formidable. Cine adulto, sin concesiones.
10. El hombre de Kiev (The Fixer, 1968)
Reparto: Alan Bates, Dirk Bogarde, Hugh Griffith
Un drama político devastador sobre el antisemitismo institucionalizado en la Rusia zarista. Frankenheimer convierte el proceso judicial en una pesadilla kafkiana. Alan Bates ofrece una interpretación de una dignidad conmovedora. La película es fría, opresiva y profundamente indignante. Un cineasta menos valiente habría suavizado el discurso. Frankenheimer no lo hace.
11. Los jóvenes salvajes (The Young Savages, 1961)
Reparto: Burt Lancaster, Dina Merrill, Edward Andrews
Un drama judicial durísimo sobre bandas juveniles, racismo y violencia urbana. Precede al cine social más crudo de los 70 y anticipa muchas preocupaciones posteriores. Frankenheimer muestra una ciudad fragmentada y un sistema judicial incapaz de comprender la realidad que juzga. Cine social sin paternalismo.
12. Domingo negro (Black Sunday, 1977)
Reparto: Robert Shaw, Bruce Dern, Marthe Keller
Un thriller terrorista de una tensión insoportable. Frankenheimer maneja la amenaza con un pulso quirúrgico. Robert Shaw está magnífico como antagonista silencioso y letal. El clímax es uno de los más angustiosos del cine de los 70. Cine de género elevado a cine mayor.
13. Grand Prix (1966)
Reparto: James Garner, Eva Marie Saint, Yves Montand
Un prodigio técnico. Frankenheimer revolucionó la manera de filmar la velocidad y el deporte. Pero Grand Prix no es solo espectáculo: es un drama sobre obsesión, ambición y sacrificio. El sonido, el montaje y la puesta en escena siguen siendo apabullantes. Cine físico y emocional a partes iguales.
14. Ronin (1998)
Reparto: Robert De Niro, Jean Reno, Natascha McElhone
Un testamento tardío absolutamente brillante. Frankenheimer demuestra que sigue siendo un maestro del cine de acción real, sin CGI, sin artificio. Las persecuciones son legendarias. El tono es seco, adulto, desencantado. Un thriller europeo de precisión quirúrgica que humilla a gran parte del cine de acción moderno.
15. Estación ardiente (The Burning Season, 1994 – TV)
Reparto: Raúl Juliá, Carmen Argenziano, Sonia Braga, Kamala Lopez
Una obra televisiva de enorme dignidad y compromiso político. Frankenheimer retrata el asesinato del activista Chico Mendes con respeto, rabia y claridad moral. Raúl Juliá está extraordinario. Demuestra que incluso en televisión, Frankenheimer seguía siendo un cineasta grande, valiente y necesario.
Conclusión: una filmografía que exige justicia
John Frankenheimer no fue un director de modas ni de consignas. Fue un autor incómodo, ferozmente inteligente, técnicamente brillante y moralmente comprometido. Su cine no busca agradar: busca despertar. Y eso, en la historia del cine, siempre se paga caro.
Este top 15 no es solo una lista: es un acto de justicia. Porque Frankenheimer no fue solo uno de los grandes… fue, probablemente, el más infravalorado de todos.






